Ex Alumna destacada de la Escuela de Ingeniería Química PUCV |
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Rosemarie Schrader, ex alumna de la Escuela de Ingeniería Química PUCV |
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La jefa del departamento de producción y servicios de la Comisión Chilena de Energía Nuclear plantea la creación de una planta atómica como una solución viable y exitosa en el tiempo para poner fin a la actual crisis energética. Con tres hijos y un feliz matrimonio, esta ex alumna de la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV tiene la fuerza necesaria para enfrentar cada día el desafío de su cargo. |
“Si queremos energía segura y limpia para el futuro estamos obligados a pensar en otras fuentes no convencionales de generación de energía, necesitamos repensar los nuevos procesamientos tecnológicos del carbón que no contamina y también necesitamos pensar en la energía nuclear. Sí, la energía nuclear”. Con estas palabras el Presidente de la República Ricardo Lagos dejó claro que la Energía Atómica se posiciona como una alternativa en el mediano plazo para terminar con la dependencia energética de nuestro país. Un anuncio que sorprendió a muchos, pero no a Rosemarie Schrader, jefa del departamento de producción y servicios de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, CCHEN, organismo del Estado encargado de regular las actividades que dicen relación con asuntos atómicos. |
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- Una de las mayores virtudes que destaca esta ex alumna es el desarrollo alcanzado por la Católica de Valparaíso en el área de la Investigación. “Es un ítem donde la Escuela y la UCV toda siempre ha destacado; la acreditación institucional así lo comprueba. Además, el que nuestra Universidad sea Pontificia también me llena de orgullo, por supuesto”. |
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“El error de Chile es que quiso apoyarse en el gas natural, y de alguna forma todos sabemos que es un abastecimiento de alto riesgo. Simplemente Argentina no nos puede vender aquello a lo que se comprometió”, afirma la experta, al tiempo que se encarga de inaugurar el Año Académico de la Escuela de Química de la Católica de Valparaíso. De trato amable y sumamente femenina, esta ingeniero de ideas claras denuncia que nuestro país tiene un serio prejuicio a la hora de evaluar fuentes alternativas: “en las mesas de discusión energética no aparece la Energía Nuclear, siendo que en el resto del mundo, incluso en Estados Unidos, se declara que es una energía limpia, pues está totalmente controlada”. El motivo, según la experta, sería que la opinión pública quedó marcada por el nacimiento negativo de esta fuente, la bomba atómica, y sin ir tan atrás en el tiempo, Chernobyl. A su juicio en Chile existen los recursos necesarios para operar estas plantas correctamente y sin riesgos, el problema sería de voluntades. “Por supuesto que tenemos gente capacitada y nuestro sueño es motivar a privados a que tengan el interés económico en instalar una central nuclear de potencia para generar energía eléctrica. En todos los países del mundo en los que existe esta generación, son los Gobiernos, el Estado, los que promueven proyectos de centrales nucleares”. En Chile, explica, la situación es singular, porque son los privados quienes tienen en sus manos esta tarea. - Una tarea bastante urgente... - “Claro. Piensa que según los cuadros de proyección de demandas eléctricas realizados por Endesa, al año 2015 la demanda energética de Chile va a ser de 24 mil megawatts. De esos, hay 2400 que no se sabe cómo se van a suministrar. Este es el pie forzado para que, según nuestra visión, penetre la Energía Nuclear a nuestro país”. - Sin embargo, el uso de esta energía es bastante más cotidiano de lo que pudiera pensarse. La doctora explica que sus aplicaciones en Chile tienen que ver principalmente con la Medicina, la que a su juicio posee la mayor repercusión para la población.“La Comisión abastece con materia prima a la especialidad de medicina nuclear; con productos como juegos de reactivos, moléculas marcadas e isótopos radioactivos”. Otra de las áreas de acción es el apoyo otorgado a la gran minería para la cauterización de los equipos que se utilizan en procesos hidrometalúrgicos de recuperación de cobre. - Pero pese a ello, son muchas las personas en quienes prima un prejuicio negativo frente a esta fuente energética. - “En este sentido, limpiar la imagen de esta fuente energética no es un tema menor. Por ello, hace 25 años la Comisión cuenta con un departamento de Difusión y Extensión, que viaja por todo el país, organiza la semana del átomo, visita colegios, tiene una exposición permanente, folletería, etc. Lo que falta es la carrera de Ingeniería Nuclear en nuestro país, pero mientras no haya fuentes de trabajo para los ingenieros nucleares, -es decir plantas de generación nuclear- no se puede hacer mucho. Todavía el círculo no se ha cerrado”. Profesionales todo terreno - Si bien denuncia la falta de ciertos profesionales en el área, no deja de destacar la calidad de los egresados de la PUCV, principalmente, la de los alumnos de su Escuela. “Creo que salí muy bien preparada no sólo en cuanto a los conocimientos teóricos. La Escuela nos prepara muy bien en el trabajo en terreno, tuve y siempre vi esa fortaleza en los alumnos de UCV en relación a otros colegas. La Universidad nos entregó herramientas de calidad para enfrentar la parte práctica del trabajo, que es donde se hace al profesional”. - ¿Recomienda entonces a la PUCV? - Absolutamente. Están los principios, la tradición y por supuesto, la excelencia académica. Creo que es muy importante que nuestros profesionales crezcan y se formen con valores cristianos y eso entrega la Católica de Valparaíso”. - Una de las mayores virtudes que destaca esta ex alumna es el desarrollo alcanzado por la Católica de Valparaíso en el área de la Investigación. “Es un ítem donde la Escuela y la UCV toda siempre ha destacado; la acreditación institucional así lo comprueba. Además, el que nuestra Universidad sea Pontificia también me llena de orgullo, por supuesto”. - ¿Cómo se relaciona actualmente con su Universidad? - “Mi relación es principalmente a partir de mi escuela. Tenemos un centro de ex alumnos que nos reúne todos los años. Ahí siempre trato de estar, porque me encanta venir. Además, la relación se estrecha también laboralmente, porque en la CCHEN hemos recibido a alumnos memoristas de la Universidad”. - Pero pese a su humildad, la Doctora Schrader es referente obligado de su Escuela, donde constantemente es invitada a realizar charlas para inaugurar el año académico o celebrar el aniversario de esta Unidad Académica. “Emocionalmente me siento absolutamente ligada y orgullosa de haber estudiado acá”, reitera. - ¿Alguna anécdota que pueda compartir de sus tiempos como estudiante? - “Las mejores anécdotas son de las semanas novatas. Sobre todo la primera, las alianzas, las competencias, las fiestas. Recuerdo que fue una semana tan entretenida e intensa que estuve las siguientes tres sin poder hablar, porque me tuve que operar de las cuerdas vocales”. - Una de las cosas que más la marcó en lo que sería su futuro desempeño profesional fue la escasa presencia de mujeres en la carrera. “Recuerdo que éramos muy pocas. En el curso fui la única y en la escuela éramos algo así como cuatro en total. Eso me sirvió mucho. Hoy tengo excelentes relaciones con los hombres gracias a eso, en un mundo que es aún y lamentablemente, muy masculino”. - ¿Qué mensaje entregaría a los futuros egresados de su Escuela? - “Que aprovechen íntegramente todas las enseñanzas que se reciben en la escuela. Porque fuera de entregarnos formación académica, acá se recibe formación valórica. Yo trabajo mayoritariamente con varones, y sin embargo, la Escuela me transmitió seguridad y valores que me han ayudado a salir adelante, a formar equipos de trabajo, donde el respeto, la armonía y el complemento son las claves para lograr las metas”. - Y de logros sí que sabe esta exitosa mujer. Dentro de ellos, el principal es su familia. Me siento orgullosa de mis tres hijos -un abogado, un ingeniero comercial y una que es ya prácticamente arquitecto- y de mi matrimonio. Para mí ese es mi mayor éxito, sobre todo en una sociedad donde todo parece tan frágil. También es un orgullo haber hecho carrera en un Institución que tiene un gran impacto, y lo más importante, una institución de personas, que además es eficiente, eficaz y productiva. Claro que podemos mejorar, pero estoy orgullosa de ser Jefa de departamento en esta entidad que me ha acogido hace ya trece años. Es un reconocimiento como profesional y como mujer”, concluye. |
