Leyendas de la Industria Química expuso Pionero Empresario Regional en PUCV

 
 
 
 
 
 
En la fotografía de izquierda a derecha, Jorge Guarello, conferencista, y José Cordaro, Presidente de la Asociación de Ex Alumnos, durante esta primera conferencia inaugural.
 
     

En esa ocasión, el relator fue Jorge Guarello, Vicepresidente de la Fundación Futuro; ex Director de Producción y miembro del Directorio de BASF Chile.

Durante su ponencia, el pionero y tradicional empresario de nuestra región, se refirió a la trayectoria industrial de la zona desde la década del 50 hasta nuestros días, recorriendo la memoria de notables Industrias como Crav, Ula, Coia, Massú, Hucke y muchas otras, que lamentablemente ya no nos acompañan en el panorama económico regional.

En tanto, a nivel nacional, Jorge Guarello informó de la existencia de 130 empresas químicas, 41 de ella con procesos químicos incorporados; 11 correspondientes a empresas de pinturas y 54 a representaciones internacionales que requieren profesionales con manejo de idiomas, además de otras 28 con diverso tipo de producciones.

Durante esa década de esplendor, de los años 50, es que la Escuela de Ingeniería Química de esta universidad se desenvolvía con garra, preparando a los más connotados profesionales que hoy destacan en el área.

Jorge Guarello, otro de los ex alumnos egresados en esa década, recordó que por esos años la naciente planta de Enap en Con Cón se transformaba en una promesa de desarrollo en el área y un aliciente para la apertura de nuevas plantas químicas en la zona.

La década del 50 también estuvo marcada por otras notables aperturas, tales como la llegada del Buque Escuela Esmeralda y su primera travesía mundial, además de la creación de la tradicional Asociación de Industriales, ASIVA, que hacían presagiar una época de máximo esplendor para la región.

No obstante, la década del 60 estuvo marcada por indicios de una zona que prontamente experimentaría sus primeras dificultades.

El terremoto del año 65 dejó dañada la planta química Coia en Con Cón, la que posteriormente fue vendida a la Crav, pero que, por tratarse de un giro que no correspondía al alimenticio que representaba Crav, posteriormente terminó siendo anexada a la empresa Basf.

Por esos años, Jorge Guarello ya formaba parte de Coia, de modo que con posterioridad pasó a formar parte de las filas de Basf, realizando para ello una especialización en el año 72 en Alemania, país de origen de esta empresa química.

Las siguientes dificultades no tardaron en dejarse sentir, cuando en el año 76 se produce el primer despido masivo de la empresa, seguida por una segunda en el año 80, además del incendio de la industria de residuos en Tricolor.

El desafortunado episodio de su competencia, no obstante, habría sido la oportunidad para que Coia pudiera levantar su alcaído vuelo y en cosa de algunos meses logra engrosar nuevamente sus cifras.

No obstante, y tal como Roberto Fantuzzi ha pronosticado a través de su inseparable mono porfiado, el empresariado tendrá que levantarse más de una vez si desea continuar en la senda de su propia perfección, no habiendo sido Coia-Basf la excepción.

El año 83 terroristas instalan 9 bombas en las dependencias de Coia, volando los tanques de la planta. Fuera del descomunal incendio, la contaminación no se extendió y los trabajadores pudieron salvar ilesos. Así, una orden desde Alemania hacía sentir la impostergable necesidad de dotar a la planta de mayores medidas de seguridad para poder continuar sus operaciones en nuestro país.

De esta forma, se construye una piscina para las materias primas. Sin embargo, el terremoto del 85 volvió a poner en jaque los esfuerzos en seguridad, terminando la planta nuevamente destruída.

Hoy la empresa nuevamente ha crecido, con modernas instalaciones, en la planta de polietileno (Basf ConCón).

En estos momentos, la empresa en Chile, está manteniendo relaciones con distintos países miembros de los tratados de libre comercio, en un mercado de 140 millones de personas, y en un universo en el cual nuestro país posee un potencial de comercialización de un 20% de ese total.

Al finalizar su exposición sobre el panorama histórico de la Industria química en la región, Jorge Guarello pronosticó que nuestro país estará en condiciones de crecer gracias a las nuevas innovaciones tecnológicas y a la generación de nuevas fuentes de riqueza, señalando que "para tener profesionales capacitados se requiere una buena capacitación en su formación, además de un mayor énfasis en el desarrollo de habilidades comunicacionales para transmitir adecuadamente los conocimientos", indicando por ello que "no es fácil dar a entender el conocimiento si no sabemos expresarlo", un comentario en extremo pertinente si consideramos que el Ministerio de Educación ha detectado como una de las más grandes dificultades educativas la pobreza de vocabulario con que se manejan nuestros jóvenes.

Junto con la transmisión de sus vivencias profesionales, este empresario también entregó valiosos consejos a los estudiantes presentes, en torno a la manera de enfrentar la sobre oferta laboral, común denominador de la sobre oferta generalizada que deriva del consumismo que vivimos en nuestros tiempos, y a no dejarse arrastrar por estas tendencias también en planos personales, instando a los jóvenes a no caer en la esencia de una sociedad de lo desechable y de la falta de compromiso, señalando a los presentes que nunca hay que perder de vista que "mayor libertad, también involucra mayor responsabilidad".

Con sabias y emotivos consejos, Jorge Guarello finalizó su conferencia, recomendando a los presentes la obra "Funky Bussines" de dos autores daneses, donde se desentrañan las claves para encontrar el tan esquivo 1% de éxito en las empresas actuales.

Posteriormente los presentes pudieron compartir un ameno coffee en dependencias del Decanato de esta Facultad.