6 de Agosto 2026
En el marco del proyecto Alternancia 2026, entre el lunes 27 y el jueves 30 de julio, la Escuela de Ingeniería Química recibió a 40 estudiantes de cuarto medio del Liceo Bicentenario Técnico Profesional de Minería de Cabildo, quienes participaron en una serie de talleres prácticos desarrollados en los laboratorios de la unidad académica.
La iniciativa permitió a los estudiantes conocer de cerca el trabajo universitario mediante actividades prácticas y experiencias de laboratorio, acercándolos a distintas áreas de la Ingeniería Metalúrgica y fortaleciendo el vínculo entre ambas instituciones.
El académico de la Escuela de Ingeniería Química y director del Centro de Minería PUCV, profesor Jaime Morales, destacó la importancia de esta instancia. "Este proyecto es muy importante desde el punto de vista de la vinculación con el medio que hacemos, como universidad y como escuela, con el Liceo Bicentenario Técnico Profesional de Cabildo. Los estudiantes han evidenciado el trabajo universitario bajo las mismas premisas que nosotros tenemos como evaluaciones docentes", señaló.
Durante la primera jornada, realizada los días lunes 27 y martes 28 de julio, los participantes asistieron a los módulos de Sostenibilidad, impartido por la profesora Yeimy Vivar, y Simulación de Procesos Metalúrgicos, a cargo del profesor Francisco Quiroz.
Posteriormente, los días miércoles 29 y jueves 30 de julio, los estudiantes participaron en los módulos de Espectroscopía de Absorción Atómica, dirigido por la profesora Paz Fuenzalida; y Pirometalurgia, impartido por el profesor Álvaro Aracena y la profesora a cargo del laboratorio, Rocío Solís.
Como parte de la metodología del proyecto, cada módulo contempló la aplicación de un test de entrada y un test de salida, con el propósito de evaluar los conocimientos previos de los estudiantes y medir los aprendizajes adquiridos al finalizar cada actividad.
Durante toda la experiencia, los estudiantes estuvieron acompañados por sus profesoras Yanira Oyanedel y Karem Guerrero, además del alumni de la EIQ y profesor del liceo, Matias Cepeda.
Asimismo, el taller de Pirometalurgia contó con el apoyo de los ayudantes Andrés Cabrera y Julián Leiva. En el módulo de Absorción Atómica colaboraron los ayudantes Bastián Ibaceta, Camila Castro y Marita Toledo. Además, el Centro de Estudiantes de Ingeniería Civil Metalúrgica estuvo a cargo de las colaciones y del acompañamiento de los participantes durante las jornadas.
La experiencia fue ampliamente valorada por los estudiantes, quienes destacaron la posibilidad de complementar los conocimientos adquiridos en el aula con actividades prácticas en laboratorios universitarios.
Agustín Valdivia comentó que el taller de Pirometalurgia fue el que más llamó su atención. "Me gustó mucho el taller de Pirometalurgia, fue bastante interesante, ya que me gustaría estudiar la carrera de Ingeniería Civil Metalúrgica. Me pareció que esta es una muy buena oportunidad para darme cuenta de cómo es la universidad y ver cómo son los laboratorios. Las instalaciones me parecieron muy interesantes y cómodas; tienen mucho equipamiento", expresó.
Por su parte, Martina Tapia señaló que la experiencia le permitió conocer una dimensión más práctica de los contenidos aprendidos en el colegio. "Me interesó mucho ver cómo fundían los metales, pues en el colegio nos enseñan más teoría y ahora fue algo más práctico. La universidad me pareció un ambiente súper agradable, los profesores muy amables y los laboratorios bien equipados e impecables", indicó.
Para la profesora ayudante del laboratorio de Pirometalurgia e ingeniera civil en metalurgia extractiva, Rocío Solís, son muy importante este tipo de instancias ya que, “si bien los estudiantes tienen muy clara la teoría, es muy importante para ellos ver de cerca lo que se hace en el laboratorio y poder participar”.
En tanto, el estudiante Vicente Ríos destacó la posibilidad de llevar la teoría a la práctica. "Lo que más me interesó fue el taller de Pirometalurgia, porque es un proceso que en el liceo nos habían enseñado y que yo había investigado más a fondo. Empezar a hacer las cosas y ver la teoría llevada a la práctica es un paso muy grande. Cuando estaba ahí ya sabía más o menos lo que tenía que hacer, por lo que me resultó más fácil. Los laboratorios y las salas son muy bonitos, grandes y bien equipados. De hecho, me gustaría estudiar Ingeniería Civil Metalúrgica en esta universidad, sobre todo porque los profesores enseñan muy bien", concluyó.
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