20 de Enero 2026
Destacamos y agradecemos sinceramente a los docentes que culminan una importante etapa como profesores de la Escuela de Ingeniería Química: Guillermo Bagioli Arce, Carlos Patricio Bolados Pesenti, Álex Carpanetti Lanyon y Roberto Parada Araya, por su compromiso y constante entrega a la formación de nuevas generaciones de ingenieras e ingenieros.
Los invitamos a conocer más sobre cada uno de ellos y su trayectoria profesional:
Guillermo Bagioli Arce
Con más de cinco décadas de trayectoria profesional ligada a la minería, el profesor Guillermo Bagioli Arce culmina un importante ciclo como académico de la carrera de Ingeniería Civil de Minas de la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV. Su paso por la Escuela ha estado marcado por una sólida formación técnica, una profunda mirada ética y un vínculo cercano y respetuoso con sus estudiantes.
Ingeniero de Minas de la Universidad de Chile, el profesor Bagioli recuerda que su carrera profesional comenzó incluso antes de titularse. “Egresé en 1971 y la demanda por ingenieros de minas era tan alta que, estando aún en quinto año, fui contratado en El Teniente, donde además desarrollé mi memoria de título”, relata.
Antes de integrarse a la PUCV, su desarrollo profesional se concentró principalmente en las áreas de operaciones, ingeniería y planificación minera, participando en proyectos de gran relevancia para el país. Entre los hitos más destacados de su trayectoria menciona el proyecto de recuperación de reservas del complejo Santa Clara de la Mina El Soldado, junto con el mass blast final, y la puesta en marcha del megaproyecto El Abra, donde tuvo la total responsabilidad del área mina como contraparte de la empresa constructora bajo modalidad EPCM.
Su llegada a la Escuela se produjo en 2015, invitado por Marco Alfaro, entonces jefe de Carrera de la naciente especialidad. En ese momento, el profesor Bagioli se desempeñaba en una empresa consultora, por lo que inició su labor académica como profesor hora, asistiendo a clases los días sábado. Desde entonces, impartió asignaturas clave para la formación minera, como Métodos de Explotación Subterráneos, Evaluación de Proyectos Mineros, Taller de Título, Métodos de Hundimiento (Caving) e Introducción a la Ingeniería de Minas.
Además de la docencia, participó en investigaciones internas de la Escuela, particularmente en temas relacionados con flujo gravitacional y progreso del caving, aportando su vasta experiencia práctica al desarrollo académico.
Al reflexionar sobre su experiencia docente, destaca especialmente tres aspectos, como “acercar a los estudiantes a la realidad del ejercicio profesional del ingeniero de minas, relevar la ética como pilar fundamental de la profesión y fomentar el liderazgo”. En esa línea, considera que su principal aporte ha sido formar personas capaces de evaluar con rapidez la conveniencia de continuar o no el desarrollo de un proyecto, y entregar herramientas que les permitan competir en igualdad de condiciones con egresados de otras casas de estudio.
Su relación con los estudiantes, según describe, siempre estuvo marcada por la confianza y el respeto mutuo. Entre los recuerdos más significativos de su etapa académica, menciona un momento particularmente humano y emotivo, como la lectura de las dedicatorias en las memorias de título. “Ahí aparece una dimensión del alumno que uno no conoce en la sala de clases. Se abre el alma. El padre que ya no está, los hermanos, los amigos de toda la vida y una mascota que nunca falta”, comenta.
Recientemente, el profesor Guillermo Bagioli fue designado director del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCH), una distinción que valora profundamente tanto en lo profesional como en lo personal. Explica que este nombramiento es resultado de una votación a nivel nacional y conlleva una activa vinculación con la minería desde una mirada gremial, política y de proyección de largo plazo, así como con la formación de nuevos profesionales.
Desde este nuevo rol, destaca también el impacto positivo que puede tener para la Escuela y la PUCV, señalando que una de las primeras tareas encomendadas fue oficializar a la PUCV como una casa de estudios vinculada al IIMCH, al igual que otras universidades que imparten la carrera de Ingeniería de Minas. A nivel país, subraya que el Instituto puede aportar significativamente en temas clave como las políticas de explotación de nuevos yacimientos, el rol del litio y la política de fundiciones, asuntos estratégicos para el desarrollo de la minería chilena.
Como mensaje final, el profesor Bagioli dirige una reflexión a la comunidad universitaria, planteando la importancia de que la Ingeniería Civil de Minas alcance una mayor independencia dentro de la Escuela de Ingeniería Química. “Reconociendo la paternidad de la Escuela de Ingeniería Química, creo que la carrera de Minas ya ha alcanzado un desarrollo que le permite mirar el futuro con una mirada propia”, afirma.
Respecto a sus próximos desafíos, deja claro que esta etapa no implica un retiro de la actividad profesional. “Lejos de quedarme en casa, vuelvo nuevamente a los proyectos mineros, y curiosamente ya me he encontrado con algunos de mis exalumnos”, comenta, cerrando así un ciclo que continúa proyectándose en nuevas experiencias y reencuentros.
La Escuela de Ingeniería Química de la PUCV agradece profundamente al profesor Guillermo Bagioli por su valioso aporte académico y humano, por su compromiso con la formación de ingenieras e ingenieros íntegros y por su permanente vocación de servicio. Su legado perdurará en las generaciones de estudiantes que formó y en el desarrollo de la Ingeniería Civil de Minas, a la que contribuyó con excelencia, ética y visión de futuro.
Carlos Patricio Bolados Pesenti
Con más de 35 años de experiencia en la industria minera, el profesor Carlos Patricio Bolados Pesenti ha sido, sin duda, una figura clave en la formación de generaciones de estudiantes de Ingeniería Civil de Minas de la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV. Hoy, al cerrar una etapa como profesor de jornada completa y continuar su camino como profesor agregado, es un buen momento para reconocer y agradecer su valioso aporte.
Su trayectoria profesional comenzó como jefe de Minas en la Compañía Minera Naltagua, en Talagante, y se consolidó en áreas de ingeniería y planificación minera, desempeñando cargos de alta responsabilidad como jefe de Ingeniería y Superintendente de Ingeniería en destacadas empresas del sector, entre ellas Minera Las Cenizas, Minera Cerro Negro, Minera El Bronce de Petorca y Minera El Toqui, en Coyhaique.
El profesor Bolados llegó a la Escuela en 2015 como docente por horas y, desde julio de 2018, se integró formalmente al equipo académico. Durante su paso por la Escuela impartió asignaturas fundamentales para la formación profesional, como Proyecto de Minas Subterráneas, Fortificación de Minas, Diseño de Minas Subterráneas y Comercialización de Productos Mineros, siempre con un fuerte sello práctico y vinculado a la realidad de la industria.
Uno de los aportes que más destaca de su experiencia docente ha sido el permanente vínculo con el mundo laboral, facilitando que estudiantes realizaran sus prácticas y memorias en empresas mineras, acercándolos tempranamente al ejercicio profesional. Esta conexión con la industria, sumada a su amplia experiencia, ha sido clave en la formación de futuros ingenieras e ingenieros.
Destaca su relación con los estudiantes, la cual señala que ha sido “cercana y muy valorada”, lo que se refleja en el cariño y los positivos comentarios recibidos a lo largo de los años, reconocimiento que tuvo un hito especial con la obtención del Premio a la Docencia Distinguida, en diciembre de 2022, uno de los recuerdos más significativos de su paso por la Escuela.
El profesor Bolados define su experiencia en la Escuela de Ingeniería Química como un “privilegio”, marcada por un grato ambiente de trabajo y un profundo agradecimiento a la comunidad académica. Como mensaje para sus estudiantes, enfatiza la importancia de “realizar muchas prácticas en las minas antes de titularse”, convencido de que el aprendizaje en terreno es fundamental para el desarrollo profesional.
En esta nueva etapa, continuará ligado a la academia, en esta u otras universidades, y seguirá asesorando proyectos mineros, manteniendo vivo su compromiso con la formación y la industria.
Agradecemos sinceramente al profesor Patricio Bolados por su dedicación, entrega y valioso legado en la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV, deseándole el mayor de los éxitos en todos sus desafíos futuros.
Álex Carpanetti Lanyon
Hablar del profesor Álex Carpanetti Lanyon es hablar de minería con sentido, de experiencia transmitida con generosidad y de una profunda vocación por la formación de nuevas generaciones. Tras varios años como académico jornada completa de la carrera de Ingeniería Civil de Minas, el profesor Álex inicia una nueva etapa en la Escuela de Ingeniería Química, continuando su aporte como profesor agregado, manteniendo así su vínculo con la docencia y con la comunidad universitaria.
Su historia con la minería parece escrita desde temprano. “Creo que fue por ADN”, comenta con sencillez, al recordar que tanto sus abuelos como su padre tuvieron pasos por la industria minera. Más que una influencia directa, su elección fue, como él mismo define, “un despertar, una convicción” que lo llevó a desarrollar prácticamente toda su carrera profesional en la minería a cielo abierto del norte de Chile, especialmente en la Región de Antofagasta”.
A lo largo de su trayectoria profesional tuvo la oportunidad de trabajar en minería metálica y no metálica, como oro, cobre, salitre y yodo, además de una breve experiencia en minería subterránea. Su quehacer se centró principalmente en la evaluación geoestadística de yacimientos y, en menor medida, en la planificación minera, acumulando un conocimiento sólido y diverso que más tarde llevaría al aula.
El profesor Álex Carpanetti se integró a la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV en el segundo semestre de 2015, en los primeros años de la carrera, gracias a un ofrecimiento inicial de la ex profesora de la Escuela, Amelia Dondero, y a las gestiones del entonces jefe de Carrera, Marco Alfaro, en un periodo que recuerda con especial cariño, bajo la dirección de Horacio Aros. Desde entonces, fue parte activa del crecimiento y consolidación de Ingeniería Civil de Minas.
Durante su paso por la Escuela impartió una amplia gama de asignaturas, entre ellas Introducción a la Ingeniería de Minas, Carguío y Transporte, Computación Aplicada, Evaluación de Recursos y Reservas, Diseño y Proyecto de Minas a Cielo Abierto, Ingeniería Económica e Introducción a Machine Learning, siempre con un sello muy propio, como es llevar la industria real a la sala de clases.
Su aporte fue más allá de la docencia. Participó activamente en la puesta en marcha de la carrera, en la adquisición de equipamiento para el Laboratorio de Mecánica de Rocas, en la incorporación de softwares especializados de uso profesional y en la organización de las primeras giras mineras. Además, colaboró en proyectos de investigación vinculados a la estabilidad de tranques de relaves, junto a académicos de Ingeniería en Construcción.
Cuando se le pregunta por los hitos más relevantes de su carrera, su respuesta refleja una mirada humilde y coherente con su forma de ser: “cada etapa, cada lugar y cada experiencia fueron importantes, porque siempre hubo algo nuevo que aprender”, señala. Esa misma lógica guió su trabajo docente. Para él, lo más significativo fue cumplir un objetivo de vida, como transmitir a sus estudiantes la experiencia acumulada durante años en la industria minera.
Su relación con los estudiantes siempre fue cercana y respetuosa. Disfrutó el intercambio, las conversaciones y el aprendizaje mutuo, y guarda con especial emoción aquellas experiencias en que fue profesor de hijos o familiares de antiguos compañeros de trabajo en la minería, algo que define como un “verdadero privilegio”.
Más que aprendizajes técnicos, el profesor Álex Carpanetti destaca las relaciones humanas construidas en la Escuela, con colegas, personal administrativo y de servicio, vínculos que describe como “agradables, gratificantes y profundamente enriquecedores”. Ser parte de la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV, señala, le permitió devolver a la sociedad y a los estudiantes todo aquello que la minería le entregó a lo largo de su vida profesional.
A sus estudiantes les deja un mensaje claro y honesto: “Están viviendo una época impensada para generaciones anteriores de mineros. La tecnología ha transformado profundamente la industria, pero la esencia de la minería sigue siendo la misma: esfuerzo, sacrificio y trabajo en condiciones desafiantes”.
Hoy, al iniciar esta nueva etapa como profesor agregado, el profesor Álex Carpanetti reafirma su deseo de seguir activo, de continuar aportando mientras la salud y la energía lo acompañen porque, como él mismo reconoce, no se siente preparado para un retiro total.
La Escuela agradece sinceramente su dedicación, su compromiso y el legado construido, con la certeza de que su experiencia y vocación seguirán siendo un valioso aporte para la formación de futuras generaciones de ingenieras e ingenieros de minas.
Roberto Parada Araya
La historia profesional del profesor Roberto Parada Araya está profundamente ligada al desarrollo de la metalurgia chilena y a la formación de ingenieros con una mirada ética, aplicada y humana. Su camino comenzó en la fundición de Chuquicamata, tras ser seleccionado mediante un proceso realizado directamente en la Universidad de Concepción, institución de la cual recién había egresado. Aquel hito no fue menor, ya que formó parte de la primera generación de Ingenieros Civiles en Metalurgia que ingresó a dicha fundición, marcando el inicio de una extensa y sólida trayectoria en la industria.
Luego de esta primera experiencia, su carrera continuó en La Disputada de Las Condes, específicamente en la faena Los Bronces, para posteriormente trasladarse a la Fundición de Chagres. Fue allí donde desarrolló la mayor parte de su vida profesional, consolidando conocimientos técnicos y asumiendo desafíos de creciente responsabilidad. A lo largo de más de treinta años de ejercicio profesional, lideró equipos de trabajo, participó en procesos de rediseño organizacional y gestionó proyectos de ingeniería desde sus etapas conceptuales hasta su construcción y puesta en marcha. En los últimos cinco años de su carrera industrial, además, se desempeñó activamente como consultor de procesos en el área de fundición y rubros afines, aportando su experiencia a diversas iniciativas del sector.
Sin embargo, la docencia siempre fue parte de su horizonte. Con una planificación clara y vocacional, el profesor Parada fue construyendo el camino que lo llevaría a la academia. Antes de integrarse formalmente a la Escuela de Ingeniería Química de la PUCV, impartió clases como profesor part-time y fortaleció su formación académica mediante estudios de magíster y doctorado en metalurgia. Finalmente, en el año 2018, y tras cerrar un ciclo profesional de más de 30 años en la industria, se incorporó como académico a la carrera de Ingeniería Civil en Metalurgia Extractiva.
Desde su llegada a la Escuela, solicitó especialmente dictar el curso de Introducción a la Metalurgia para estudiantes de primer año. Para él, ese espacio representaba una oportunidad única de recibir a quienes recién iniciaban su vida universitaria y motivarlos a vislumbrar la profesión que desarrollarían en el futuro. Paralelamente, impartió asignaturas vinculadas a los procesos metalúrgicos, donde volcó toda su experiencia industrial, siempre con un enfoque aplicado y conectado con la realidad del negocio minero-metalúrgico.
Además de su labor docente, cumplió un rol relevante en el ámbito de la asistencia técnica, participando en diversos proyectos con la industria a través del Centro de Minería de la Escuela. Entre estas iniciativas, destaca especialmente el Diplomado en Metalurgia desarrollado para CODELCO, instancia que fortaleció el vínculo entre la Universidad y el sector productivo, y permitió transferir conocimiento especializado a profesionales en ejercicio.
Para el profesor Parada, la docencia no se limitó a la transmisión de contenidos técnicos. Su sello estuvo en integrar los conceptos de proceso de la ingeniería metalúrgica con la lógica del negocio, promoviendo al mismo tiempo una gestión proactiva de la carrera profesional. Siempre invitó a sus estudiantes a planificar su futuro, a proyectarse y a comprender que el ejercicio de la ingeniería debe estar guiado por una sólida base ética.
Ese enfoque se tradujo también en lo que él considera su principal aporte a la Escuela, como “formar ingenieros con conciencia ética, comprometidos con la sostenibilidad ambiental y con los valores humanistas que deben sustentar el desarrollo de la industria”. Su relación con los estudiantes, construida día a día, estuvo marcada por el respeto y el afecto, generando un clima de confianza y cercanía en el aula.
Entre los recuerdos más significativos de su paso por la Escuela, destaca especialmente el contacto con los estudiantes de primer año. “Verlos llegar, acompañarlos en sus primeros pasos y motivarlos a descubrir la vocación que los guiaría profesionalmente” fue, sin duda, una de las experiencias más emotivas de su vida académica.
Al mirar en retrospectiva, el profesor Parada valora profundamente la política de integración y amplitud que caracteriza a la PUCV y que se proyecta desde sus autoridades hacia toda la comunidad académica. Formar parte de la Escuela de Ingeniería Química significó para él honrar el trabajo de los docentes que forjaron y desarrollaron la Escuela, así como su proyección en el ámbito profesional. En este camino, destaca con especial afecto al profesor Horacio Aros, con quien compartió experiencias profesionales y quien fue un actor clave en el desarrollo de las carreras de Ingeniería Civil Metalúrgica e Ingeniería Civil de Minas.
Hoy, al cerrar este ciclo, su mensaje a la comunidad es claro y esperanzador. “El progreso de Chile y de su industria minera-metalúrgica depende de profesionales con alta vocación y ética”, y confía plenamente en que “las nuevas generaciones no solo contribuirán al desarrollo nacional, sino que también trascenderán fronteras y liderarán la industria a nivel mundial”.
En lo personal, el profesor Roberto Parada inicia una nueva etapa con el deseo de compartir más tiempo con su esposa, acompañar el espacio evolutivo de sus cuatro hijos y explorar una de sus grandes pasiones, como es la filosofía, a través de un diplomado. En el ámbito profesional, continuará aportando desde la consultoría en procesos metalúrgicos, especialmente en la industria de FURE. Pero, como él mismo señala con convicción, apelando a la sabiduría del refrán popular, “uno propone y Dios dispone”.
La Escuela de Ingeniería Química de la PUCV agradece sinceramente al profesor Roberto Parada Araya por su destacada trayectoria académica y su invaluable contribución a la formación integral de futuras ingenieras e ingenieros. Su mirada ética, su enfoque aplicado y su permanente preocupación por el desarrollo humano y profesional de los estudiantes marcaron profundamente su paso por la Escuela. Le deseamos un camino pleno en los nuevos desafíos que emprende, con gratitud y reconocimiento por el legado que deja en nuestra comunidad.
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