La estudiante de Magíster en Ingeniería de Procesos, Valeria Maltrana, acaba de publicar el artículo “The Use of Acid Leaching to Recover Metals from Talings: A Review”, trabajo desarrollado junto a su profesor guía de Investigación, Dr. Jaime Morales, y publicado en la revista Metals.
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En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, que se conmemora cada 2 de abril, el martes 31 de marzo se llevó a cabo en el Auditorio de la Facultad de Ingeniería la charla titulada “Autismo en la Adultez: mitos, realidades y neurodiversidad en el entorno universitario”.
La actividad fue organizada por la carrera de Ingeniería Civil de Minas y contó con el apoyo de PUCV Inclusiva, convocando a estudiantes y comunidad universitaria a reflexionar sobre una realidad históricamente poco visibilizada: el autismo en la adultez.
La jornada contó con la participación de destacadas expositoras. Por una parte, Gabriela Aguilar Zamora, directora y fundadora del Centro Abrazaluz, educadora diferencial y psicopedagoga, diplomada en autismo y atención psicoeducativa, especialista en autismo desde la infancia a la adultez, con acreditación internacional en ADOS-2 y ADI-R, y más de 20 años de experiencia en neurodivergencia. Además, cuenta con formación como técnico en enfermería de nivel superior y 12 años de experiencia en el área.
Asimismo, participó Alexandra Valdés León, terapeuta ocupacional, reconocida con el premio a la mejor de su generación, especialista en integración sensorial y con formación en neurorehabilitación física.
Durante la instancia, Gabriela Aguilar destacó la importancia de comprender que el autismo no es una condición exclusiva de la niñez: “Es muy importante saber y comprender que el autismo no es solo niñez, sino que también los niños van creciendo y llegan a la adultez. En esta instancia vamos a analizar por qué hay tantos diagnósticos tardíos y por qué hay tantos adultos autistas que no se visibilizaban antes”.
Por su parte, Alexandra Valdés expuso que el procesamiento sensorial no se limita a los cinco sentidos tradicionalmente conocidos, sino que actualmente se reconocen ocho sentidos, “vista, audición, olfato, gusto y tacto, a los que se suman la propiocepción (conciencia corporal), el sistema vestibular (equilibrio y movimiento) y la interocepción (sensaciones internas como hambre o sed). Esta mirada permite comprender de manera más profunda fenómenos como la sobrecarga sensorial, frecuente en contextos académicos exigentes”.
Al inicio de la charla, se entregaron diversos elementos sensoriales a los asistentes, con el objetivo de fomentar la toma de conciencia sobre los distintos perfiles sensoriales. Además, se invitó a los participantes a escanear un código QR para identificar sus propios perfiles, cuyos resultados serían posteriormente analizados y enviados por correo. Se explicó que, si bien un perfil sensorial alterado no implica necesariamente neurodivergencia, sí constituye una base importante para comprenderla.
En el desarrollo de la actividad, también se abordaron aspectos relacionados con la historia del autismo, permitiendo comprender su evolución conceptual, así como nociones actuales sobre la neurodiversidad. Se profundizó en las co-ocurrencias más comunes y en el perfil sensorial como herramienta clave para el autoconocimiento. Finalmente, la jornada concluyó con un espacio de preguntas y respuestas, promoviendo el diálogo y la reflexión conjunta entre los asistentes.
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La Escuela de Ingeniería Química suma a su cuerpo académico al ingeniero civil de minas Nicolás Fierro Oñate, titulado el año 2023 y alumni de la propia Escuela, quien se integra como profesor de jornada completa a la carrera de Ingeniería Civil de Minas. Actualmente cursa un Doctorado en Industria Inteligente, fortaleciendo una trayectoria que combina docencia, investigación aplicada y experiencia en terreno.
En la Escuela, el profesor Fierro dictará el curso Control y automatización en minería, en línea con sus principales áreas de interés, que incluyen la automatización de procesos, la digitalización minera, la planificación y el procesamiento de minerales, junto con una activa vinculación entre la academia y la industria.
Sus líneas de investigación se centran en la minería inteligente y la optimización de procesos mina–planta, mediante el uso de modelos matemáticos y análisis de datos orientados a la eficiencia energética y la sostenibilidad operacional. En este contexto, destaca su interés por aplicar herramientas digitales e inteligencia industrial para mejorar la productividad y reducir la incertidumbre en los procesos mineros y metalúrgicos.
Respecto a su regreso a la Escuela, el académico señala que representa “un cierre natural de ciclo y, al mismo tiempo, el inicio de uno nuevo”, valorando la oportunidad de retribuir a la institución parte de lo recibido durante su formación. Su etapa como estudiante la recuerda como exigente y enriquecedora, marcada por el aprendizaje práctico y el trabajo colaborativo, elementos que hoy busca incorporar en su enfoque docente.
En esa línea, destaca la influencia de profesores como Paz Fuenzalida, quien le mostró que la enseñanza de la ingeniería puede ser didáctica y dinámica, y Alex Carpanetti, quien evidenció que la formación va más allá de los contenidos, integrando experiencia y motivación. Estas referencias fueron clave en su decisión de orientar su carrera hacia la academia.
Tras su titulación, su desarrollo profesional ha estado vinculado principalmente a la minería de pequeña escala, participando en distintos entornos operacionales y evaluando proyectos mineros para SERNAGEOMIN. Asimismo, ha mantenido una constante vinculación con la docencia universitaria mediante ayudantías y la elaboración de publicaciones científicas.
Durante estos primeros años, ha trabajado en operaciones mineras subterráneas, análisis de indicadores operacionales, planificación y control productivo, además del desarrollo de proyectos en la zona de Catemu. Entre los principales aprendizajes de esta etapa, destaca la importancia de integrar conocimientos técnicos con habilidades blandas y el trabajo interdisciplinario, así como el valor de la experiencia en terreno para una adecuada toma de decisiones.
El profesor Fierro proyecta consolidar una carrera académica estrechamente vinculada con la industria, desarrollando investigación aplicada, formando capital humano avanzado y generando soluciones con impacto real en la minería.
Sobre su labor docente, enfatiza un enfoque basado en el aprendizaje aplicado, la participación activa y la cercanía con los estudiantes, promoviendo espacios donde puedan preguntar, equivocarse y aprender desde la experiencia. “Considero que puedo aportar una visión actualizada de la industria, conectando los contenidos académicos con los desafíos reales del sector”, señala.
Entre los principales desafíos de asumir este rol académico, identifica el equilibrio entre docencia, investigación y vinculación con el medio, junto con la necesidad de mantenerse constantemente actualizado frente a los cambios de la industria. Para ello, destaca la importancia de una planificación organizada y disciplinada de su tiempo.
Finalmente, subraya que las habilidades clave para los futuros ingenieros e ingenieras de minas incluyen el desarrollo de habilidades blandas, la capacidad de análisis, la adaptación tecnológica, el manejo de idiomas como inglés o chino, y competencias en programación, elementos fundamentales para enfrentar los desafíos de una minería cada vez más digitalizada.
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Avanzar en la reciclabilidad, el reúso y la minimización del plástico mediante la investigación aplicada y la transferencia tecnológica desde la academia hacia la industria, es el principal objetivo del proyecto TechTraPlastiCE, una iniciativa co-financiada por la Unión Europea (UE) en la que participa un consorcio de universidades de Francia, Portugal, Argentina, Chile y Colombia.
Dado que los residuos plásticos son un problema complejo, la idea es fomentar la colaboración y las asociaciones de la Universidad con actores socioeconómicos para incubar, establecer y desarrollar iniciativas circulares, realizando intervenciones conjuntas de reciclaje que integren a los diferentes eslabones de la cadena de valor de los plásticos.
Según explicó Carlos Carlesi, director de la Escuela de Ingeniería Química e investigador del proyecto, la iniciativa analiza las brechas tecnológicas y culturales que impiden una economía circular eficiente en Latinoamérica y Europa. Asimismo, valoró el trabajo conjunto entre los centros tecnológicos universitarios y la industria, subrayando la importancia de la articulación interinstitucional.
“El objetivo final es generar transferencia tecnológica y estrategias comunes que reduzcan la acumulación de basura plástica a nivel global. A través de diagnósticos y portafolios de capacidades, las universidades buscan posicionarse como agentes estratégicos para solucionar este desafío ambiental antes del año 2028”, detalló Carlesi.
Relación con el plástico
Los investigadores han descubierto brechas y diferencias significativas en la forma en que los distintos países se relacionan con los residuos plásticos, las cuales derivan principalmente de su estructura legal, de factores culturales y también de las cadenas industriales.
“Por ejemplo, Colombia tiene una industria petroquímica bien desarrollada, por lo tanto, su relación con el plástico es diferente a la nuestra. En Chile prácticamente no producimos plástico, somos importadores netos, pero por su estructura gubernamental es mucho más centralizado y eso permite que todas las acciones sean más coordinadas. Pese a posicionarse como uno de los más avanzados de la región en términos legislativos, en Chile persisten importantes retos para las pequeñas y medianas empresas en la puesta en marcha de las directrices institucionales, lo que evidencia la necesidad de fortalecer los vínculos entre academia, industria y política pública”, subrayó Carlesi.
Ahí entra TechTraPlastiCE. La ingeniera de proyecto de la PUCV Ivania Sepúlveda sostuvo que el aporte de la academia a esta iniciativa “es de gran relevancia institucional y para el ecosistema, ya que el plástico está pactado dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, por lo que es clave el posicionamiento de la Universidad como un agente estratégico y articulador de transferencia tecnológica”.
El proyecto contempla el levantamiento de capacidades de las universidades del consorcio: servicios, desarrollos tecnológicos, infraestructura y capacitaciones a disposición de la industria y la sociedad para abordar desafíos de circularidad. “Este portafolio en red permite ver cómo las universidades se complementan con sus fortalezas internas”, agregó Sepúlveda.
Valorización del plástico
Actualmente en Chile el porcentaje de plástico que se recicla fluctúa entre un 10 y un 12 por ciento del total desechado, a pesar de que casi todo es reciclable. El problema radica en la escasa logística para recuperar estos desechos y la falta de una cultura de separar de la basura doméstica materiales como plástico y cartón, que pueden tener otros usos.
Para el director del Centro Núcleo Biotecnología Curauma (NBC) e investigador del proyecto, Rolando Chamy, la clave de esta iniciativa internacional es transformar la gestión de desechos mediante la economía circular y la colaboración intersectorial, apuntando no sólo al reciclaje sino más bien a la valorización del plástico para crear nuevos productos usando estos desechos.
“Por ejemplo, la madera plástica elaborada a partir del reciclado de plástico se utiliza para construir mobiliario urbano como bancas. En el Campus Curauma de la PUCV, se reemplazaron algunos asientos con este material, asegurando una vida útil de 40 ó 50 años. Eso es valorizar”, señaló Chamy.
A juicio del director del NBC, el problema principal no es la tecnología, sino un factor cultural o social y la recolección segregada de residuos domiciliarios, por lo que la educación y capacitación son fundamentales para que la comunidad se involucre. En este sentido, Chamy destacó la labor desarrollada en el NBC que trabaja en la valorización de residuos hace años, contando incluso con una planta piloto y colaborado con empresas externas en el desarrollo de proyectos de plásticos biodegradables como bolsas y sachets.
“A través de esta iniciativa, la Universidad aporta su experiencia en tecnologías de bioplásticos y plantas piloto para ofrecer soluciones técnicas a las problemáticas industriales actuales. La participación internacional permite que los alumnos interactúen con otras realidades, especialmente la de Europa, que lidera en reciclaje. Chile es pionero en Latinoamérica con la Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor), la cual fomenta el reciclaje”, finalizó Rolando Chamy.
Para quienes deseen conocer más sobre el proyecto TechTraPlastiCE y sus avances, se invita a visitar su sitio web oficial: https://techtraplastice.eu/. Allí podrán encontrar información sobre el consorcio, sus líneas de trabajo y resultados. Asimismo, quienes estén interesados en vincularse o explorar oportunidades de colaboración pueden contactar al equipo a través del correo info@techtraplastice.eu
Por Erika Schubert
Otros medios: PUCV impulsa proyecto internacional para transformar la gestión de residuos plásticos - UCV radio
PUCV impulsa proyecto internacional para transformar la gestión de residuos plásticos – G5noticias
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“Me interesa acompañar el desarrollo académico del estudiante y promover su autonomía y pensamiento crítico”
La ingeniera civil en metalurgia extractiva, Yeimy Vivar Lobos, titulada el año 2014 de la Escuela de Ingeniería Química, se integró recientemente como profesora a la carrera de Ingeniería Civil Metalúrgica, iniciando una nueva etapa profesional marcada por el regreso a la institución que la formó.
Para la académica, asumir este rol representa tanto un desafío como una gran responsabilidad. “Volver a la Escuela de Ingeniería Química como profesora significa contribuir a la formación de nuevas generaciones de ingenieros, pero ahora desde la otra vereda. A la vez, es un reencuentro con la institución y con las personas que fueron parte de mi formación profesional, por lo que se siente como un verdadero ‘volver a casa’, ya que he tenido un recibimiento agradable y cercano”, comenta.
Su paso por la Escuela estuvo marcado por una experiencia universitaria exigente, pero también profundamente significativa. La académica recuerda especialmente el proceso de independizarse a temprana edad y trasladarse desde la Región de Los Lagos para estudiar en Valparaíso, experiencia que, según explica, hoy influye directamente en su forma de enseñar. “Creo que eso puede influir en la empatía con los estudiantes y en reconocer que cada uno trae experiencias y aprendizajes previos que son valiosos dentro de la sala de clases”, señala.
Desde temprana edad, la docencia estuvo presente en su entorno familiar. Su padre y su abuelo fueron profesores, este último fue profesor normalista, lo que influyó en su interés por la enseñanza. Durante el pregrado, su participación como ayudante y sus primeras experiencias en docencia fueron consolidando esa vocación. Paralelamente, su interés por la investigación se fortaleció a partir de su participación en el Laboratorio de Investigación Aplicada en Metalurgia (LIAM), además de su acercamiento a la realidad de la pequeña y mediana minería en la zona de Petorca.
Tras titularse, su trayectoria profesional ha estado marcada por una combinación de docencia universitaria, gestión académica, trabajo en la industria y participación en proyectos de investigación aplicada en procesos metalúrgicos. De esta forma, se ha desempeñado como docente en diversas instituciones de educación superior, entre ellas la Universidad Central, la Universidad Viña del Mar, la Universidad de Santiago de Chile (USACH), la Universidad Técnica Federico Santa María (sede Viña del Mar), y el Instituto Profesional La Araucana, impartiendo clases en programas de Ingeniería Civil en Minas, Ingeniería Civil Industrial y carreras técnicas del área minera-metalúrgica.
Además, ha trabajado en el ámbito profesional como ingeniera de ventas en el sector metalmecánico y como ingeniera especialista en empresas de ingeniería.
En el ámbito de la investigación aplicada, ha participado en proyectos vinculados a la lixiviación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEES) en medios orgánicos, estudios relacionados con la extracción y procesamiento de litio y asesorías técnicas en lixiviación clorurada de minerales primarios de cobre.
Estas experiencias han orientado su línea de trabajo hacia la recuperación de metales, el desarrollo de procesos más sustentables y el fortalecimiento del vínculo entre la academia y las necesidades del sector productivo. Para la profesora Yeimy Vivar, la diversidad de experiencias le ha permitido conocer distintas realidades del sector y desarrollar una mirada integral sobre la formación en ingeniería. Sin embargo, “uno de los mayores aprendizajes de esta etapa ha sido la resiliencia. Es importante perseverar frente a las dificultades y comprender que el trabajo académico y profesional se desarrolla en contextos humanos diversos, que requieren flexibilidad, comunicación y empatía”, destaca.
Cabe señalar que sus principales áreas de interés dentro de la ingeniería metalúrgica se relacionan con la hidrometalurgia aplicada a la recuperación de metales pesados desde residuos mineros y urbanos, así como con la remediación de suelos contaminados por metales pesados y la búsqueda de nuevas aplicaciones para distintos metales. En este sentido, enfatiza que la metalurgia puede desempeñar un rol más amplio que el extractivo, incorporando enfoques asociados al medioambiente, la economía circular y la reducción de riesgos para la salud humana.
En la Escuela de Ingeniería Química, la profesora Vivar impartirá las asignaturas Conminución y Clasificación de Minerales y Procesos Industriales de la Metalurgia Extractiva. Uno de los aspectos que más la entusiasma de este nuevo desafío es el trabajo en laboratorio y la posibilidad de vincular la teoría con la práctica, aprovechando las instalaciones y recursos disponibles tanto en la Escuela como en el campus Curauma.
Respecto de su enfoque docente, explica que se basa en el aprendizaje activo, donde los estudiantes son protagonistas de su propio proceso formativo. “El profesor cumple un rol de mediador y guía. Me interesa acompañar el desarrollo académico del estudiante y promover su autonomía y pensamiento crítico”, señala.
En esta nueva etapa, espera aportar a la formación de futuros ingenieros e ingenieras metalúrgicas entregando una visión actualizada de la industria y la academia, junto con orientación sobre los perfiles profesionales que hoy demanda el sector. Entre sus principales desafíos como académica identifica la consolidación de nuevas líneas de investigación que contribuyan al desarrollo de la Escuela, así como compatibilizar la docencia con la actividad científica.
Mirando hacia el futuro, su objetivo es continuar desarrollándose en el ámbito de la investigación en metalurgia aplicada, con especial foco en la resolución de problemas reales de la industria y en el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas.
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La Escuela de Ingeniería Química continúa fortaleciendo su cuerpo académico con la incorporación de nuevos docentes a la carrera de Ingeniería Civil de Minas. En este contexto, se integra como profesor el ingeniero civil en minas de la Universidad de Chile y magíster en Economía de Minerales por Curtin University (Australia), Guillermo Uribe Pérez, profesional con más de dos décadas de experiencia en proyectos estratégicos de minería y energía a nivel nacional e internacional.
El profesor Uribe ha participado a lo largo de su carrera en equipos multidisciplinarios de reconocidas empresas de ingeniería y consultoría, colaborando con compañías líderes del sector como Codelco, BHP, Anglo American, Freeport y Vale, entre otras.
Su experiencia destaca especialmente en minería subterránea masiva, participando en megaproyectos de alta complejidad como Chuquicamata Subterránea, Nuevo Nivel Mina de Codelco, Minera Escondida, Collahuasi, Cadia en Australia y proyectos en Brasil, Canadá, Argentina y Panamá. Junto con ello, ha desarrollado una importante labor en economía de minerales, gestión de proyectos mineros, maduración tecnológica de soluciones para la gran minería y proyectos energéticos vinculados al hidrógeno verde y al amoníaco en la macrozona norte del país.
En el ámbito académico, se ha desempeñado como director de carrera durante nueve años en el grupo Laureate y como docente en diversas instituciones de educación superior de Chile y el extranjero, entre ellas la Universidad de Viña del Mar (Eclass), la Universidad de Talca, la Cámara Minera del Perú y la Universidad Fundación del Área Andina, en Bogotá, Colombia; además de su labor como profesor externo en la PUCV. Asimismo, ha publicado artículos científicos en áreas de minería masiva y economía minera, y ha participado como evaluador de proyectos de innovación y financiamiento tecnológico en distintas líneas de Corfo.
Como parte de su labor en la carrera de Ingeniería Civil de Minas, el profesor Uribe impartirá asignaturas clave, como Métodos de Hundimiento (Caving), Gestión de Proyectos y Contratos Mineros, Economía Minera, Perforación y Tronadura, integrando su experiencia profesional con metodologías de enseñanza basadas en casos reales, proyectos aplicados y tecnologías vigentes en la industria.
Respecto a su incorporación a la PUCV, destaca el valor de la Universidad como un espacio con una fuerte vocación pública, una comunidad académica comprometida y estudiantes con gran motivación por comprender y transformar la industria minera desde una perspectiva ética, científica y sostenible. En ese sentido, señala que "es necesario formar profesionales capaces de enfrentar los desafíos de la transición energética, la innovación tecnológica y la relación entre minería, territorio y comunidades".
El profesor Guillermo Uribe valora especialmente su rol como docente y acompañante en el desarrollo de habilidades de ingeniería en contextos reales, así como la posibilidad de vincular a estudiantes con la industria, el emprendimiento y la investigación aplicada. Para él, la sostenibilidad y la innovación no son opcionales, sino compromisos fundamentales de la minería actual y futura, en un escenario marcado por el cambio climático y la necesidad de un desarrollo más armónico con la naturaleza.
“Hoy la sostenibilidad es un deber: el cobre, el oro y la plata ‘verdes’ no son una opción, sino una obligación y un compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La crisis climática y sus efectos letales pueden ser mitigados, pero para ello se requieren ciudades resilientes y procesos de adaptación en los que la innovación sea pertinente frente a los desafíos actuales”, sostiene.
Señala además que, frente al impacto del aumento de las temperaturas en las ciudades, existe un componente evidente asociado al alza de la temperatura promedio; sin embargo, la termodinámica del calor en los materiales de construcción y en las grandes estructuras de hormigón transforma a las ciudades en verdaderos hornos. Es en este contexto donde el estudio de nuevos materiales y de sistemas de transporte demanda nuevas alternativas y minerales. Los automóviles eléctricos y el uso de hidrógeno verde (H₂V), por ejemplo, requieren cobre, cobalto, entre otros.
Con esta incorporación, la Escuela de Ingeniería Química PUCV fortalece su proyecto formativo en Ingeniería Civil de Minas, integrando experiencia profesional, visión estratégica y un profundo compromiso con la formación de las nuevas generaciones de ingenieros e ingenieras del país.
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La actividad reunió a autoridades universitarias, académicos y familiares, y marcó un hito para la Escuela de Ingeniería Química al celebrar la graduación de los primeros profesionales formados en este programa de postgrado.
En una emotiva ceremonia realizada en el Auditorio de la Facultad de Ingeniería, la Escuela de Ingeniería Química llevó a cabo la primera entrega de diplomas del Magíster en Ingeniería de Procesos, instancia en la que se reconoció a siete nuevos graduados del programa, de los cuales seis participaron presencialmente en la actividad, acompañados por autoridades universitarias, académicos y familiares.
La ceremonia contó con la presencia del director de Postgrado de la Universidad, Javier Silva; la secretaria de Facultad, Lorena Jorquera; el director de la Escuela de Ingeniería Química, Carlos Carlesi; y el director del Magíster en Ingeniería de Procesos, Samuel Carrasco, además del capellán de la Universidad, Jorge Romero, quien realizó una bendición especial a los graduados, deseándoles éxito en la nueva etapa profesional que comienzan tras la obtención de su grado académico.
Durante su intervención, el director del programa, Samuel Carrasco, destacó el carácter histórico de esta ceremonia para el magíster, que comenzó a impartirse el año 2022.
“El Magíster en Ingeniería de Procesos comenzó a impartirse con la convicción de aportar a la formación avanzada en un área clave para el desarrollo tecnológico e industrial del país. Hoy celebramos con orgullo la graduación de sus primeros graduados, quienes confiaron en un programa que recién iniciaba su camino y que, con su trabajo y compromiso, han contribuido a consolidar su identidad y su futuro”, señaló.
Asimismo, el académico valoró que la formación recibida en el programa ya esté impactando las trayectorias profesionales de los graduados, tanto en el ámbito industrial como en el desarrollo de investigación y la continuidad de estudios doctorales.
Los graduados del Magíster en Ingeniería de Procesos fueron:
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Con el objetivo de consolidar y ampliar redes de colaboración científica internacional, la académica de la Escuela de Ingeniería Química, Dra. Suleivys Nuñez, realizó una estadía de investigación en la Universidad de Almería y en el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), en la ciudad de Almería, España, entre el 16 y el 30 de enero de 2026.
La visita se desarrolló en el marco del Proyecto Fondecyt Regular N°1241401 y tuvo como propósito fortalecer la cooperación académica en áreas vinculadas a la biotecnología, los alimentos y la energía. En particular, la estadía se centró en el intercambio de conocimientos sobre hidrólisis enzimática de proteínas, sus propiedades funcionales y bioactivas, así como en el desarrollo y aplicación de energías renovables.
Durante su permanencia en España, la Dra. Núñez sostuvo reuniones técnicas con equipos de investigación, presentó una propuesta de colaboración científica y participó en instancias de discusión sobre publicaciones, proyectos y tesis conjuntas, además de realizar visitas a laboratorios especializados. Estas actividades permitieron avanzar en el análisis conjunto de resultados experimentales, identificar líneas de investigación complementarias y explorar la formulación de futuras iniciativas colaborativas, que podrían concretarse en proyectos internacionales, programas de movilidad académica y publicaciones científicas conjuntas.
Durante la estadía, la académica fue recibida por destacados investigadores de la Universidad de Almería, entre ellos, el Dr. Francisco Gabriel Acien, especialista en microalgas; el Dr. Manuel Díaz López, especialista en producción animal; el Dr. José Domingo Álvarez Hervás, de la Unidad de Modelado y Control Automático; y el Dr. Manuel Pérez García, del área de Física Aplicada.
Asimismo, parte de las actividades se desarrollaron en el IFAPA, centro público de investigación adscrito a la Junta de Andalucía, orientado al desarrollo científico-tecnológico aplicado a los sectores agrario, pesquero, agroalimentario y acuícola. La institución destaca por su enfoque en la innovación, la sostenibilidad productiva, la transferencia tecnológica y la formación especializada, promoviendo soluciones basadas en investigación aplicada para enfrentar desafíos como el cambio climático, la eficiencia en el uso de recursos, la bioeconomía y la transición hacia sistemas productivos más sostenibles.
Esta estadía representa un importante paso en la consolidación de vínculos internacionales de investigación, contribuyendo al desarrollo de nuevas colaboraciones científicas y al fortalecimiento de la proyección global de la investigación desarrollada en la Escuela de Ingeniería Química.
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En la edición del 24 de febrero de La Tercera, el profesor de la Escuela de Ingeniería Química y director del Centro de Minería, Jaime Morales, se refirió a la nueva normativa que permite utilizar residuos mineros como material de construcción.
El académico destacó que esta medida representa un avance muy importante para el país, ya que permite transformar un subproducto histórico de la industria en un recurso útil, con estándares claros y una mirada moderna de sostenibilidad.
“Cuando existen reglas definidas y exigentes”, concluye Morales, “se facilita la colaboración y se habilitan iniciativas de economía circular de largo aliento.
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Hoy dimos la bienvenida a más de 200 nuevos estudiantes que se integran a la Escuela de Ingeniería Química, iniciando su camino en las carreras de Ingeniería Civil Química, Ingeniería Civil Metalúrgica e Ingeniería Civil de Minas.
Las y los estudiantes fueron recibidos por sus jefes de carrera y profesores, quienes les dieron la bienvenida y los acompañaron en una charla de inducción, instancia en la que pudieron conocer más sobre la Escuela, sus programas académicos, docentes y las oportunidades que tendrán durante su formación.
La jornada también incluyó un recorrido por la Escuela, visitando aulas, laboratorios, áreas de estudio, la dirección y la tradicional “Caverna”, un espacio emblemático para la comunidad estudiantil.
¡Les deseamos mucho éxito en este nuevo comienzo y les damos la más cordial bienvenida a esta comunidad que forma profesionales para el futuro!
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La ingeniera civil química Carolina Fernández Pizarro, titulada el año 2018, se incorporó recientemente como académica a la carrera de Ingeniería Civil Química de la Escuela de Ingeniería Química, marcando así un significativo retorno a la que fue, durante años, su segunda casa.
Para la académica, volver a la Escuela desde el rol de profesora tiene un profundo valor personal. Durante su etapa de pregrado, el espacio universitario se convirtió en un lugar central de su vida cotidiana, donde compartía más tiempo con profesores y compañeros que con su propia familia. Por ello, su llegada en enero fue especialmente reconfortante, destacando el cálido y acogedor recibimiento de quienes fueron sus docentes y hoy son sus colegas, así como la disposición al trabajo colaborativo en este nuevo desafío.
Carolina recuerda su etapa como estudiante como una experiencia muy positiva, aunque también desafiante. Proveniente de La Serena, enfrentó el reto de vivir sola en una ciudad desconocida, experiencia que fortaleció su autonomía y resiliencia. En ese contexto, el apoyo de profesores y compañeros fue clave para su permanencia y desarrollo académico, experiencia que hoy influye directamente en su mirada docente, consciente de que muchos estudiantes pueden atravesar situaciones personales que impactan su rendimiento. Destaca, además, gestos de confianza y apoyo recibidos durante su formación, como oportunidades de ayudantías o acompañamiento oportuno, que marcaron su trayectoria.
Comenta que su acercamiento a la docencia se fue dando de manera gradual. Durante la carrera realizó diversas ayudantías, inicialmente como una forma de mantenerse económicamente, además de impartir clases particulares y participar en voluntariados de educación ambiental. Con el tiempo, descubrió su interés por enseñar, dedicando esfuerzo a mejorar continuamente a partir de la retroalimentación de estudiantes y profesores.
Tras titularse, su recorrido profesional ha sido exigente, pero profundamente gratificante. Si bien reconoce que la universidad le entregó herramientas fundamentales, el paso desde lo teórico a lo práctico implicó un aprendizaje constante. En sus distintas experiencias laborales, optó por una actitud abierta al trabajo colaborativo, aprendiendo de colegas, supervisores y operadores, lo que contribuyó a generar buenos ambientes laborales. Este camino también implicó continuar formándose, retomar estudios en ciertas áreas y exigirse de manera permanente.
En el ámbito de la investigación, durante su doctorado participó en proyectos FONDECYT junto a sus profesores guías y en el proyecto europeo RECYCLES, que financió parte de su estadía en la Universitat Autónoma de Barcelona. Paralelamente, colaboró en un proyecto CORFO orientado al análisis de ciclo de vida, ambiental, económico y social, para una empresa de alimentos de la región, en conjunto con el Núcleo Biotecnológico Curauma. Posteriormente, se integró a un proyecto CORFO Innova Región enfocado en el escalamiento de la producción de óxido de grafeno para la empresa NanoTC.
Entre los principales aprendizajes de esta etapa, Carolina destaca la importancia del equilibrio personal. Reconoce haber atravesado periodos de sobreexigencia, lo que la llevó a comprender la relevancia de la organización, la planificación y el respeto por los propios tiempos como pilares del desarrollo profesional sostenible.
Dentro de la Ingeniería Química, sus principales intereses se centran en los fenómenos de transporte, motivada especialmente por el componente matemático; y en la economía circular, área que considera una herramienta transversal para abordar el quehacer profesional desde una perspectiva integral. Su tesis doctoral se desarrolló en el ámbito de la catálisis, específicamente en catalizadores biológicos, línea que espera profundizar estudiando los mecanismos de transformación de CO₂ y metano en productos de alto valor mediante biocatalizadores.
En cuanto a su proyección, la académica aspira a seguir perfeccionándose, particularmente en el área de las matemáticas, con el objetivo de fortalecer la calidad de su investigación. Asimismo, busca aumentar su vinculación con la industria, potenciando el desarrollo de investigación aplicada.
Durante este primer periodo, Carolina impartirá el Laboratorio de Química Aplicada y, posteriormente, el Laboratorio de Química Orgánica. Su experiencia, de más de ocho años en laboratorios de calidad, procesos, desarrollo de productos e investigación, le permite enfrentar este desafío con seguridad y entusiasmo, con la intención de transmitir a las y los estudiantes conocimientos prácticos que les otorguen confianza para su futuro profesional.
Respecto a su enfoque docente, se define como una profesora cercana y comprometida con el aprendizaje, consciente de las presiones académicas y familiares que enfrentan muchos estudiantes. Al mismo tiempo, enfatiza la exigencia como una forma de confianza en las capacidades de sus alumnas y alumnos, incentivándolos a dar lo mejor de sí.
Desde su experiencia reciente como estudiante y profesional, espera “poder aportar a la formación integral de ingenieras e ingenieros civiles químicos”, destacando que, “más allá del conocimiento técnico, habilidades como la toma de decisiones bajo presión y la comunicación efectiva son fundamentales en el ejercicio profesional”.
Finalmente, Carolina identifica la confianza en uno mismo como uno de los principales desafíos del rol académico, así como la necesidad de equilibrar docencia, investigación, proyectos de vinculación con el medio, y vida personal. Su filosofía para enfrentar esta nueva etapa se resume en avanzar “sin prisa, pero sin pausa”, reconociendo los propios límites y entendiendo que es posible hacer muchas cosas, aunque no todas al mismo tiempo.
De esta forma, el regreso de Carolina Fernández fortalece a la Escuela de Ingeniería Química con una académica comprometida con la docencia, la investigación y la formación integral de futuras y futuros ingenieros químicos.
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